Cuando reviso una póliza de hogar con alguien que lleva años sin tocarla, casi siempre encuentro el mismo problema: el capital asegurado se quedó congelado en la cifra que se declaró al contratar, mientras que el coste real de reconstruir la vivienda o de reponer lo que hay dentro ha seguido subiendo. Ese desajuste tiene nombre: infraseguro. Y solo se nota, de verdad, el día que hace falta usar la póliza.
Qué es el infraseguro y por qué está tan extendido en 2026
El infraseguro se produce cuando el capital que declaraste en tu póliza de hogar —lo que la aseguradora se compromete a cubrir como máximo— es inferior al valor real de la vivienda o del contenido en el momento del siniestro. No es un error puntual ni algo que le pase solo a quien contrató mal desde el principio: es, sobre todo, el resultado de una póliza que no se ha vuelto a mirar en varios años.
El motivo por el que en 2026 este problema es más frecuente que antes tiene que ver con la subida sostenida de los costes de materiales de construcción y de mano de obra. Una cifra que reflejaba fielmente el coste de reconstrucción hace tres o cuatro años puede haberse quedado corta hoy, sin que el asegurado haya hecho nada distinto: simplemente, el mercado ha subido y la póliza no se ha actualizado con él.
La idea, en una frase: el infraseguro no depende de si tuviste o no un siniestro, sino de si el capital declarado sigue reflejando lo que costaría hoy reconstruir tu vivienda o reponer tu contenido — y esa cifra rara vez se queda quieta.
Cómo se calcula el capital asegurado correcto
El capital asegurado no es lo mismo que el valor de mercado de tu vivienda, aunque es la confusión más habitual. La póliza de hogar no cubre el terreno ni la parte del precio que corresponde a la ubicación, sino el coste de reconstruir la vivienda desde cero: materiales, mano de obra y, si hiciera falta, honorarios técnicos. Ese coste de reconstrucción —no el precio al que se vendería la casa hoy— es el que hay que declarar como capital del continente.
Continente (la vivienda)
El coste de reconstruir la vivienda desde cero, no el precio de venta ni el valor del suelo en el que está construida.
Contenido (lo que hay dentro)
Muebles, electrodomésticos y enseres a valor de reposición actual, no al precio que pagaste por ellos hace años.
Subestimar cualquiera de los dos capitales —el de la vivienda o el del contenido— es lo que genera infraseguro, y ambos hay que revisarlos por separado: que uno esté bien calculado no garantiza que el otro también lo esté.
Qué pasa si tienes infraseguro y sufres un siniestro
Aquí está el detalle que menos se explica y más sorprende: la aseguradora no indemniza automáticamente el cien por cien del daño solo porque el desperfecto sea menor que el capital asegurado. Si el capital declarado en la póliza es inferior al valor real de la vivienda o del contenido en el momento del siniestro, se aplica lo que se conoce como regla proporcional: la indemnización se reduce en la misma proporción en la que está infraasegurado el bien, aunque el daño concreto sea pequeño y aunque nunca llegues a superar el límite de tu póliza.
En la práctica, eso significa que un asegurado puede llevar años pagando su prima con la sensación de estar bien cubierto y, el día que ocurre un siniestro parcial —una tubería que revienta, un incendio localizado en una habitación—, descubrir que la aseguradora solo abona una parte del daño, precisamente por esa diferencia entre el capital declarado y el valor real.
- ✓La regla proporcional se aplica incluso en siniestros parciales, no solo cuando se pierde la vivienda entera.
- ✓No depende de cuánto valga el daño, sino de cuánto se aleja el capital declarado del valor real del bien.
- ✓Afecta por igual al continente y al contenido, cada uno por separado.
- ✓Se puede evitar revisando y actualizando el capital asegurado antes de que ocurra el siniestro, no después.
Cuándo conviene revisar tu póliza de hogar
No hace falta esperar a la renovación anual para mirarlo. Los momentos en los que más merece la pena revisar el capital asegurado son: después de una reforma —aquí explico con más detalle qué cambia en tu seguro de hogar cuando reformas la vivienda →—, tras comprar mobiliario o electrodomésticos de valor, y, en general, cada dos o tres años aunque no haya habido ningún cambio evidente, simplemente porque el coste de reconstrucción sigue moviéndose con el mercado.
También conviene revisarlo si tu póliza actual es la misma desde hace bastantes años y nunca has vuelto a hablar del capital declarado con tu aseguradora. Es habitual que ese dato se quede exactamente igual renovación tras renovación, mientras todo lo demás a su alrededor —precios de materiales, mano de obra, valor de tus pertenencias— ha seguido cambiando.
Cómo te puedo ayudar
Si no recuerdas cuándo se revisó por última vez el capital asegurado de tu seguro de hogar, o simplemente quieres confirmar que la cifra sigue teniendo sentido hoy, puedo revisarlo contigo con calma. Es una comprobación sencilla que puede evitarte un disgusto mucho mayor el día que de verdad la necesites.